Ya hable de la Bella, ahora me toca "Cenicienta", no se como decirlo sin que suene feo, pero que mujer tan tonta, carente de auto estima, sin personalidad, en fin una bruta con todas las de la ley, como la princesa anterior, huérfana de madre y padre, esto no es todo queda a manos de su madrastra malvada ( porque algo tienen las madrastras son todas malvadas), pero a parte queda millonaria, pero es allí donde entra su carencia emocional y de estima, porque permite que la bruja le quite todo lo que corresponde por derecho, este tipo de casos lo vemos en nuestra vida cotidiana, me ha tocado verlos, mujeres que tienen todo y no tienen nada, se dejan manipular por familiares y "amigos", por temor a quedarse solas, mujeres que nunca son capaces de valerse por si mismas, necesitan ser victimas eternas de todo lo malo que le sucede porque así generan lastima en sus pocas amistades sinceras, son mujeres toxicas.
Cenicienta, se la pasa entre mopas, y detergentes, me imagino que debe tener manos como lijas, porque sino esta lavando, esta coleteando, sino esta fregando o siendo fregada, porque la mujer para sufrida llamenla, es la madre del llanto, tanto así que ni Topacio que es ciega sufre tanto como esta princesa... Bueno la susodicha conoce el amor de su vida un príncipe ( SORPRESAAAAAA, quien podría imaginarse), pero esto no es todo, la niña de tanto jabón y lejía en su cerebro ( si es que lo tiene) termina en su desesperación de salir de la casa (De la cual es dueña ) acepta ayuda de unos ratones y una vieja loca que vuela sin importar la tonelada que pesa, sean quienes la lleven a el bonche del príncipe, allí baila y bla, bla, bla, se enamora a primera vista, y a media noche sale disparada rumbo a su casa. Primero conoces a un hombre y lo que hace es salir como cañón, DISPARADAAAAA... Esta como toda descuidada deja una zapatilla de cristal y el príncipe decide probarle esa zapatilla a cuanta juanetuda, y pie de atleta le pase por sus narices, no hay pata que se escape de este príncipe con tal de conseguir al amor de su vida, la novia fugitiva, hasta que llega a donde la amada cenicienta y obvio lo primero es probarle la zapatilla a las mostretes trepadoras de sus hermanastras, para luego ser ella quien se pruebe la zapatilla de cristal, y se casa y vive feliz por siempre, aunque con una obsesión compulsiva por la limpieza, bueno los viejos hábitos son difíciles de dejar. Que me deja como moraleja esta historia que por amor a nuestro señor, debemos como mujer tener algo llamado estima propia, amor propio y respeto por tu integridad, analizando a Cenicienta, encuentro a una mujer que siendo victima atrae atención de un grupo de personas, y se puede observar incluso cuando sale corriendo del baile del príncipe, le gusta llamar la atención de manera negativa, y el papel de victima le queda como anillo al dedo, esta seria la típica amiga que siempre se queja de su suerte, la que nunca consigue quien la ame, y que como siempre es victima de todos a su alrededor, es ese tipo de amiga que uno quisiera sacudir y decirle MUJER SAL DE ESE DRAMA TOPACIOOOOOOOOO...
Cenicienta la princesa sin autoestima...

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